miércoles, 24 de febrero de 2010

Sin contenerme... ante la ausencia de Pritty


La parte intangible de las lágrimas, es donde se encuentra el origen de éstas, donde está el sentido de su nacimiento, ahí se encuentra el tibio cuerpo de un sentimiento o el esqueleto del mismo, el dolor tiene su presencia entonces o la alegria que se acaricia como éxtasis.

El arte y la filosofia se ven bien reflejados en el cuerpo transparente de una lágrima, se nota su pureza, la sorpresa o el dolor que simbra el alma, para desempolvarla y dejarla reluciente al viento.

La esencia de cada lágrima se transforma en la luz de cada estrella, que nos contempla y que admiramos su belleza, sobrepasando los límites humanos, la metafísica de una lágrima es el requiem o la fantasia frenética de nuestro profundo ser y cuando duele es la misma lágrima, donde la transparencia nos deja vernos a nosotros mismos, nos conocemos de otra manera, un angulo diferente de un mismo paisaje y la intangibilidad es nuestra reflexión, la cual involucra el universo que llevamos dentro.

Las lágrimas son el néctar de nuestra transformación y no las contendré cuando estás quieran hacerse presentes.

Lloramos porque la emoción se vuelve tan intensa que el cuerpo no logra contenerla, la mente y los sentimientos se vuelven poderosos y el cuerpo se lamenta.

He llorado por Pritty... murió ayer y no por ser una perrita nos exime de que sintamos su ausencia, fué luz, vida, sentimiento, lealtad, entrega.

Transcurrieron 12 años desde que la recogí de la calle, era una cachorra maltrecha, casi ciega y hambrienta.

Se repuso sumamente rápido a base de amor y cuidados. Debajo de miles de pulgas, garrapatas y de nudos en su largo pelo color oro, estaba una preciosa maltés miniatura, inteligentísima, avispada y gruñona y también la más tierna, leal, fuerte, celosa y orgullosa perrita parte de nuestra familia, siempre presente en todas las actividades familiares, posaba de primera en todas las fotos, se hacía sentir con sus ladridos fuertes cuando gente desconocida para ella llegaba a casa.

Pritty fue ejemplo para nosotras... adoptó a todos los gatos que han pasado por la familia, los protegía mientras eran cachorritos y una vez que la superaban en tamaño era aliada de ellos "espanta gatos callejeros" y les imponía respeto.

Ya descansó... tuvo una vida intensa llena de cariño y atenciones. Siempre vivirás en nuestros corazones pirita...