jueves, 5 de febrero de 2009

ABRIR LAS PUERTAS!!!

Siempre he sido una gran observadora, no por gusto sino que, más bien, es algo que tengo incorporado, como una parte más de mi personalidad y eso se ha agudizado en el trabajo, quizás por la variedad de individuos que son pura sorpresa cotidiana.
Entre muchas otras cosas lo que más llama mi atención es la costumbre que tiene la mayoría de cerrar puertas, literalmente hablando, claro.
He descubierto que, si la dejo abierta, siete de cada diez personas cierran mi puerta de entrada.
Este cálculo es aproximado, las estadísticas nunca han sido mi fuerte, sólo me interesa mostrar la conducta de la mayoría.
Esta actitud me lleva a pensar en los motivos, en el porqué de esa costumbre, en si, así como cierran las puertas de mi trabajo, también cierran las puertas o ventanas internas, los caminos que llevan a conocerse, integrarse a compartir.
¿Será que ellos mismos se cierran? ¿Ser uno es tan complicado o tan malo que por eso tienden a no mostrarse?
Desde la infancia se nos educa para ser iguales, para comportarse como caballeros, como damas... He escuchado más de una vez “mirá como se porta Anita”, “tenés que ser como tu hermana mayor”, “seguí los ejemplos” y así millones de frases que desembocan en lo mismo: igualar.
Las modas están hechas para eso, no ponerse lo que se usa es una “vergüenza” como también lo es no escuchar cierta música o cualquier otra cosa que la sociedad imponga.
Al distinto se le señala, se le margina, y tal vez por eso, con los años, uno empieza a cerrar puertas, a “guardarse”.
Puede que el motivo sea otro, vivimos en un momento difícil donde los secuestros y las violaciones están a la orden del día, con casas que parecen cárceles por tanta reja, condenados casi a salir en ciertos horarios, a evitar ciertas calles, a mirar para todos lados esquivando a las personas que nos son desconocidas. Esa es otra manera de cerrarse, sin que podamos evitarlo, las circunstancias obligan.
De una u otra manera el motivo siempre es el mismo: El miedo. Miedo a ser censurados por distintos, miedo a ser presa de la brutalidad que nos rodea. Él nos modela, nos educa, nos hace crecer bajo su ala fingiendo ser un gran padre que nos protege, y lo único que hace es crear seres parecidos que reniegan de su espontaneidad y le ponen candado.
No quiero formar parte de ese club, no me gustan los cerrojos así que abro mis puertas, me muestro como soy, corriendo el riesgo de lo que significa. Y puede que alguna vez, con mi forma de pensar, traicione a todos los que me educaron y me educan en cada paso, pero no me arrepiento: prefiero estar con la tranquilidad que llega cuando uno no se traiciona a sí mismo.

MUJER



Las mujeres… estarán pensando que puedo decir sobre nosotras, por supuesto que somos maravillosas (tengo madre, hermanas, hijas, amigas y lo mejor: soy mujer ) y al mismo tiempo enigmáticas. Desde este atril que se me brinda voy a desmontar algunos tópicos que normalmente se vierten sobre la forma de hacer, actuar y decir de las mujeres.

Primer tópico, las mujeres somos chismosas y alcahuetas, ¿es eso cierto?, falso!, lo que ocurre es que nos gusta estar bien informadas sobre lo que ocurre en nuestro entorno más cercano, afinando los sentidos hasta fines inimaginables.

Segundo tópico, las mujeres no sabemos manejar un automóvil, ¿es eso cierto?, ¡falso!, todo el mundo sabe que somos magníficas conductoras, lo que pasa es que cuando vamos circulando lo conductores masculinos hacen todo lo posible para que parezca que lo hacemos mal.

Tercer tópico, las mujeres hablamos sin parar, ya sea en vivo o por teléfono, ¿es eso cierto, falso!, en realidad somos la envidia de los hombres por lo estupendas comunicadoras orales que ha permitido con su buen hacer que nuestro querido idioma haya perdurado y evolucionado hasta lo que es ahora en el siglo XXI (deberíamos de recibir un homenaje de la Real Academia).

Cuarto tópico, las mujeres somos unas histéricas que lloran constantemente, ¿es eso cierto?, falso!, le llaman histerismo a lo que en realidad es la enorme sensibilidad que desbordamos por cada poro de nuestra piel.

Quinto tópico, llas mujeres son celosas, ¿es eso cierto?, ¡falso!, no es que las mujeres seamos celosas, es que conocemos a nuestros hombres como si lo hubiésemos parido y sabemos con que cabeza es la que piensan.

Sexto tópico, las mujeres envidiamos siempre a otras mujeres, ¿es eso cierto?, ¡falso!, simplemente es que nos gusta fijarnos y comentar los detalles de las amigas para así progresar y mejorar en todos los aspectos de la vida.

Podría seguir con otros muchos tópicos pero no creo que sea necesario, soy de la opinión que apenas existen diferencias entre un hombre y una mujer, pero acaba pasando, que nos encanta criticarnos los unos a los otros cuando sabemos de muy buena tinta que nos necesitamos mutuamente.

Para terminar quiero aprovechar para saludar a todas mis amigas