miércoles, 31 de diciembre de 2008

Ayer

De hace ya tiempo que me viene atacando esporádicamente una cierta necesidad de olvidarme de escribir y de hablar las cosas conmigo (y por ende, con ustedes). Es que se me olvidan las cosas y después digo: puta no apunté esto; a los cinco minutos la misma historia, y así foreveranever.

Por ello, he decidido fotografiar con palabras el día de ayer (debo confesar que tuve que cambiar la palabra hoy por ayer, porque por más que quise postear anoche mismo, no pude, me llegó el último grupo de “cuidadoras” algo alboroteras que no me dejaron hacer nada, que no fuera compartido con ellas.

Pero bueno… les cuento:

Resulta que desde hace días este cuerpo mío está en completa rebeldía con mi alma y proyecto de vida y se ganó una partida y nos agarró a todos y nos tiró en la cama.

Mis hijas Monse, Lucy y Mariangel se dedicaron por días a ayudarme a salirle por adelante al tafyl, al tyles y principalmente al tefanyl, así como a un bendito catéter, amén de a mis quejas, desganos y majaderías.

Pues bien, las chicas son bien jóvenes y normalitas (24, 19 y 14 según orden dado en párrafo anterior) y desean seguir sus vidas y sus días de fin de año según lo han acostumbrado desde hace algunos años… y empezaron a hablar de playa, piscina, paseo. Gracias a Dios que en medio de mis “viajes”, pude escucharlas y sobre todo entenderlas y empecé la búsqueda de “cuidadores”… para que se fueran un par de días a la playa… no costó nada, ahí estaba Ale y Tita en el “masinger” y casi, casi los obligué. Hice 3 horarios: de 9-12m , 12-5 y de 6 a hoy.

Ale y Tita (ella al final se resfrió y no pudo) en el primer horario, William/ Vero (son novios) y Miguel (el gordillo) en el segundo y por último mi hermana y mis dos sobrinas.

Fue el día más divertido. Valió la pena la rebeldía de mi cuerpo (Gracias Cuerpo!!!)

El Sol espectacular, los colibríes, el viento, la aspersión que desde el cielo se abría al pasar de alguna nube, la buena música de Sabina, Jarabe de Palo y la Mercedes que le dio por repetir y repetir como si estuviera “rayado” el acetato… y desde luego que Ale disfrutando de los gaipiriñas y yo de mi V8, muchas frutas y agua tibia.

Fue genial… llegué a la conclusión que todos deberíamos de cuidarnos unos a los otros de cuando en cuando.

Los relevos fueron fenomenales, porque se cruzaban las personalidades, todo bien sintonizado como cuando se hacen esos cambios perfectos orquestales, suave, rítmico y acompazado.

Hoy vuelven las chicas. Me he quedado conmigo misma desde hace hora y media, con el dulce recuerdo de día de ayer, repasando lo afortunada que soy, y con el gusto de saber que hay tanta gente que me quiere a pesar de mi…

Que delicia es vivir, que sabroso es compartir los trozos de oxigenada vida que se nos dá en este camino.

Agradecer sería retórica, y la palabreja se queda bien cortita con el sentimiento que quiero expresar.

Todos los que me cuidaron me vieron la alegría… y los que no, espero que esta pincelada les ayude a saborear la dulzura y el color intenso del amor hecho amistad.

2 comentarios:

El Crucificado dijo...

Interesante día.

Saludos y feliz año.

El Crucificado

Alejandro Trejos C. dijo...

que hermoso que sintieras eso. YO la pase super alegre, un día de estos me hago el enfermo para que me chineen.

Beso